Consejos para comer adecuadamente

¿Has tenido la necesidad de comer tu almuerzo en frío por la premura del día a día? Muchas veces las circunstancias obligan a realizar tareas de manera abrupta para continuar con los quehaceres. No nos da tiempo siquiera de detenernos a pensar si esto podría tener algún efecto secundario, pero después de leer este artículo es probable que termines buscando ofertas de microondas.

El ingerir lo alimentos fríos es uno de los efectos más comunes en la vida moderna. También lo son tener que comer muy rápido y no tomar un reposo después de comer; estos son comportamientos que incluso vemos normales, pero la verdad es que podrían tener consecuencias contraproducentes en nuestro organismo que podríamos evitar si dedicáramos un poco de tiempo para tomar consciencia de ello.

En este artículo te mencionaremos algunos de los malos hábitos que se han venido generalizando en los últimos años como resultado del ritmo de vida característico de la dinámica actual. También hablaremos de las consecuencias que estas costumbres podrían acarrear si no se corrigen a tiempo.

Ingerir alimentos fríos

El no calentar la comida se ha convertido en un acto recurrente, sobre todo para las personas que trabajan en campo. Al ingerir los alimentos sin calentarlos previamente, especialmente las proteínas, el estómago debe trabajar el doble, pues primero debe llevar los alimentos a la temperatura idónea para luego comenzar el proceso de la digestión.

La principal consecuencia de comer los alimentos en frío es que el organismo tarda más de lo normal en asimilar los nutrientes, ralentizando el metabolismo. En caso de que no tengas más opción que comer frio, has un esfuerzo por ingerir algo caliente al terminar, como un café o un té. Por supuesto, procura reincidir lo menos que se pueda en esta acción.

Comer muy rápido

Otra costumbre que se ha masificado es la de comer muy rápido para continuar con las responsabilidades lo antes posible.

Comer demasiado rápido también causa que no se asimilen bien los nutrientes de cada alimento. La salivación es el primer paso de la digestión: si no permitimos que las enzimas actúen sobre los alimentos antes de que estos lleguen al estómago, el proceso no podrá completarse.

No masticar correctamente

Una de las características inherentes al hecho de comer rápido es que no se consigue masticar bien. El masticar, además de formar parte de la salivación, permite que los alimentos lleguen al estómago listos para ser asimilados-

Si no se mastica bien, aparte de volver el proceso más lento de lo normal, el estómago no es capaz de sintetizar los nutrientes que tiene cada alimento, por lo cual no se asimilan adecuadamente.

No reposar

Reposar el almuerzo es algo a lo que ha dejado de dársele importancia. Al no dejar que el cuerpo descanse y realice el proceso de la digestión, afectamos nuestro sistema parasimpático. Algunos de los síntomas más comunes es sentir acidez o tener reflujo; es por esto que debemos respetar los tiempos de nuestro cuerpo y tomarnos por lo menos una hora para comer y reposar.

Nunca es tarde para comenzar con buen pie. Antes de que estos malos hábitos lleguen a perjudicarte, cámbialos por unos más sanos para tu bienestar.

La mejor manera de comenzar es con una buena dieta y conseguir artefactos que te ayuden a sacar el mejor provecho de tus alimentos, como los que reseña guiasdeproductos.com. Estos elementos, combinados con buenos hábitos, harán de ti una persona más consciente y saludable.

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